Primeros días en Melbourne

Ya ha pasado un mes y medio desde que llegue a Melbourne, y han sido tantas cosas las que han pasado, que aún no se cómo voy a enfocar este post. Así que partiré relatando un poco lo que fueron mis primeras dos semanas acá, y luego los otros post van a ser de distintas impresiones y cosas que tiene Melbourne que me han llamado la atención.

Para poder llegar a Australia tuve que recorrer Estados Unidos: de Miami volé a Newark, que fue genial! Porque al aterrizar pude ver Nueva York, una ciudad que en verdad me encanta. Luego de esperar mil horas ahí, partí finalmente a Los Angeles, donde llegué  justo para ver los últimos 10 minutos del partido con Perú (Copa América) y ahí conocí a Yonas, un chico muy buena onda de Etiopía y que ya llevaba como 5 o 6 años en California. Y finalmente llegó el momento de volar Australia, algo genial de ese vuelo es que no tenía a nadie sentado al lado mío, así que tuve 3 asientos para mi sola!

New York desde el avión
New York desde el avión

Después de una mini escala en Sydney, por fin llegué a Melbourne. Acá gracias a mis amigos chilotes, me adoptó una española que ellos conocieron cuando estuvieron por acá (Gracias Juan y Julián!). Fue cero complicado llegar, lo primero que tuve que hacer fue comprarme una Myki, que vendría siendo una especie de bip!, cuando por fin llegué a la casa de Ana, no había nadie, pero me esperaba un mensaje de bienvenida, que me encantó, ya con eso me sentí demasiado acogida.

Como tenía sólo un poco de Jetlag, me obligué a salir, y me junté con la Bárbara, otra chilena que llegó una semana antes que yo, ella es amiga del colegio de la Caro, así que genial. Una vez que estuve con ella, me llevó a comprar un chip para tener un número australiano y fuimos a almorzar. Al final del día yo estaba verdaderamente muerta, así que volví a la casa para poder conocer a Ana!

Cosas que uno encuentra en un mall en Australia, biblioteca gratis. Y funciona!
Cosas que uno encuentra en un mall en Australia, biblioteca gratis. Y funciona!

Durante la primera semana entera me quedé en la casa de Ana (en un sofá increíblemente cómodo). Ella vive con su pololo, Sylvain; una pareja de australianos: Joel y Ema, y otra chica más, que vi sólo una vez y no me acuerdo de su nombre.  Y hasta el día de hoy han sido geniales. Entre todos han armado una casa muy acogedora, y además tienen una perrita (Jelly Roll), un gato y gallinas! Y todos ellos desde el comienzo me han incluido en sus actividades.

Por ejemplo, en mi segundo día Ana me escribe que me vaya a tomar un café con ella y con David, uno de los niños que cuida, me da la dirección y me dice que tome cualquiera de las bicis que están en la parte de atrás de la casa. Partí feliz en una bici, que era demasiado alta para mí, pero me dio lo mismo, así que iba yo pedaleando acordándome de cuando fui a Cambridge con mi hermana:  recién había llovido, los autos andan al otro lado, el verde de los parques, el frío, la sensación de libertad, todo me acordaba de mis dos meses en Inglaterra. Esta en eso cuando derrepente, pum! Yo estaba en el suelo, no cacho mucho como fue, pero termine con mis pantalones rotos en la rodilla, y lo primero que pienso: “por favor que nadie me haya visto!”, menos mal no había nadie, lo segundo fue revisar la bici y no me la había echado así arriba de nuevo y me arranqué! El café y la conversa con Ana estuvieron geniales! Ese día en la tarde también hice trámites: abrir una cuenta en un banco, acá es demasiado fácil: vas al banco que tu elijas y en 20 minutos ya tienes tu cuenta. Otro trámite que tuve que hacer, pero de manera online, fue sacar mi Tax File Number, que necesito para temas de impuestos acá.

Desayuno con Esra, Ana y Sylvain :)
Desayuno con Esra, Ana y Sylvain 🙂

El resto de los días los dividía en juntarme con la Bárbara a buscar una pieza para nosotras y en actividades sociales, por ejemplo un día salí a comer con Ana, Sylvain y unos amigos de ellos. El sábado en la noche partí con la Bárbara a una fiesta en la casa de Sooin, la coreana que conocí en Roma, que cachó que estaba en Melbourne, así que genial! Y bueno el domingo 5 de Julio (sábado 4 en Chile), partí a las 5 de la mañana a ver el partido final de la Copa América, fue estresante pero genial, nada que decir, estar todo el partido a cero y después pasar a alargue y después penales, se me quitó todo el sueño que tenía. Después de eso me fui a la casa y partimos con Ana, Sylvain, Joel y Ema a tomar desayuno a Lentil’s as Anything, más adelante voy a escribir un post especial contando de ese lugar genial. Nos fuimos en bici, y fue un paseo muy lindo por la orilla del río (aparte el día estaba perfecto), jugamos freesbe, caminamos por los alrededores, almorzamos y regresamos a la casa por el mismo camino.

Chile campeón y freesbe en Lentils
Chile campeón y freesbe en Lentils

Ese domingo en la noche Joel y Ema me invitaron a la casa de una amiga de ellos, y también se nos unió Yannick, un alemán que también está acá con la working holiday. Debo decir que fue una comida muy “distinta” pero entretenida: llegamos y había mucha más gente, muy buena onda todos, pero nosotros nos fuimos para afuera y traté de jugar pool, fui un fracaso pero estuvo divertido. De ahí comimos y hubo un momento especial para compartir, donde la dueña de casa, Kendra, recitó poesía, mientras Joel tocaba el didgeridoo, un instrumento típico de Australia. Y así poco a poco se fue dando una dinámica alternativa, donde algunos contaban chistes, otros recitaban otros poemas, otros opinaban que sentían, y yo escuchaba y disfrutaba.

Didgeridoo - http://www.planbooktravel.com.au/
Didgeridoo – http://www.planbooktravel.com.au/

Wuaa, me acabo de dar cuenta que me alargué demasiado en la primera semana de Melbourne, así que lo voy a dejar hasta acá, y continuaré la segunda semana en otro post.

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Más Miami!

Mi semana partió con la clase de natación de los niños, así que a aprovechar la piscina obligada! El resto del día fue relax, almorzamos con unas amigas de la Hui y jugar con los niños. El día siguiente era día de aseo, así que me quedé sola con los niños, hicimos plumones (marcadores) o como decían ellos nos dedicamos a hacer colores. Es una maquinita genial donde tú mezclas el amarillo, rojo y azul y vas armando distintos colores. Obvio que después nos dedicamos a dibujar y me sentí una artista! Estaban todos felices porque yo sabía dibujar tantas cosas: butterflies, spiders, monkeys!! Ni les cuento mis dibujos jajajaja los que me conocen van a entender, pero ellos supieron entender mi arte abstracto y deforme!

A natacion con los goggles! Y haciendo colores :D
A natacion con los goggles! Y haciendo colores 😀

En la tarde el panorama era ir a ver una película con más gente, y fue genial, vimos Insideout (Intensamente) y la recomiendo 100%, creo que los adultos la disfrutamos más que los niños, para los que no la conocen, creo que logran explicar el funcionamiento de nuestras mentes, pero presentado de manera más didáctica. Esa noche acompañé a la Hui a la despedida de una de sus amigas que volvía a Chile, ahí pude compartir más con sus amigas y son todas muy buena onda.

Mi tercer día durante el día fue bien relajado, clases de natación en la mañana, un poco más de piscina para mi mientras la Hui tenía práctica de coro (obviamente me mantuve alejada de esa práctica, por el bien de todo el mundo) y jugar en la tarde. Pero el evento del día fue el partido Chile – Uruguay en la noche, lo vimos en la casa de la Hui y vinieron unos amigos a comer: la Leo y el señor Tom,  estuvo genial!!

Juntas y juegos!
Juntas y juegos!

Otro día partimos a un jardín botánico, Fairchild, muy lindo, lo ideal es recorrerlo caminando, pero dado el calor y que andábamos con los niños, nos subimos a una especie de tren/carro de golf. Es muy grande, con vegetación de distintas partes del mundo, lagunas y un mariposario, que todos disfrutamos. El regreso fue un poco caótico eso sí, porque le dijimos a los mellis que íbamos a ir a comprar todos los adornos para su cumpleaños y cuando llegamos a la tienda estaba cerrada por remodelación, los niños juraron que eso significaba que el cumpleaños estaba cancelado, no hubo forma de hacerlos entender que íbamos a volver otro día, a los pobres se les rompió el corazón. Igual todo se arregló más tarde, cuando fuimos al cumpleaños de una compañera del hijo mayor de la Hui.

Fairchild tropical botanical garden.
Fairchild tropical botanical garden.

Y así se me fueron acabando los días en Miami, al día siguiente fuimos a almorzar a la casa de una amiga de la Hui, y bueno les debí haber descrito antes un poco donde vive la Hui, pero en resumen es una isla muy residencial de Miami y que tiene toda la pinta de pueblo chico: es seguro, se puede ir en bici o caminando a la mayoría de los lugares y… la gente anda en carritos de golf. Muy ñoña yo porque ese día anduve en carrito de golf y fue emocionante jajajajaja. Ese día los mellis amanecieron un poco resfriados así que no hubo clases de natación y en la tarde baje solo con Juanito (el mayor) a la piscina, no sé cómo pero logré entretenerlo todo el rato!

key 5

El sábado fuimos a un cumpleaños/asado a un parque que queda en la orilla de la playa y que está lleno de pájaros! Pero antes de eso, Juan nos regaló la mañana a mí y a la Hui, así que bajamos solas a la piscina 😀 Volviendo al cumpleaños, al comienzo me dio nervio que fuera en el día por el calor, pero el lugar estaba lleno de árboles y teníamos un techo, así que fue genial, los niños jugaban felices y los grandes también disfrutábamos. Ahí me encontré con una compañera de la U de mi hermana, fue divertido. Además pude ver un pavo real con su cola abierta, no han sido muchas las veces en mi vida en que he visto eso, así que genial! Cuando llegamos ya era casi de noche y antes de subir al departamento pasamos por la piscina, los niños (y yo!) estábamos felices! Y bueno, acá me sorprendí a mí misma, Agustín (uno de los mellis) después de un día lleno de emociones y comida empezó a toser y la Hui me dice: Va a vomitar! Así que rápidamente lo pesco, salimos de la piscina y vomitó, lo sorprendente es que yo no colapsé! Los que me conocen saben que yo arranco y colapso en este tipo de situaciones jajajajaja, así que prueba superada!

Piscina, asado y un pavo real!
Piscina, asado y un pavo real!

Y así pasó mi última semana en Miami, el domingo bajamos todos a la piscina y después salimos a almorzar con la Leo y Tomás (a la Leo en verdad la vi casi todos los días), en verdad el tiempo se me pasó volando, me encantó haber vuelto y ver como estaba la Hui, y debo decir que los niños son geniales, cariñosos y muy obedientes. Hui demasiadas gracias por esos días, lo pasé increíble y ya quiero volver a verlos a todos!!

Gracias por todo!!
Gracias por todo!!

Miami

Acabo de terminar de escribir mis días en Miami y me di cuenta que quedó demasiado largo, así que los voy a dividir en dos partes: primero mis últimos días con la Caro y después los días con la Hui y su familia.

Después de una movida noche por fin llegamos a nuestro súper hotel en Miami. Cómo nuestras piezas no estaban listas partimos a disfrutar de las piscinas del hotel (si! Tenía más de una piscina). En verdad no aguantaba mucho al sol, así que cada dos segundos partía al agua. Así como para que cachen cuando fue todo esto, fue el día del partido de Chile con Bolivia. Para eso fuimos a un restaurant donde pudimos disfrutar el triunfo 🙂

El hotel y el triunfo de Chile.
El hotel y el triunfo de Chile.

Cómo habíamos tenido un día intenso de sol, el sábado partimos tempranito de shopping, y almorzamos en el cheesecake factory. Lo escribo porque yo, la muy huasa, nunca había ido a uno y en verdad la cantidad de cheesecakes que tienen es impresionante, me demoré mucho en elegir sólo uno. Cuando regresamos al hotel se nos ocurrió que no hacía tanto calor y partimos caminando desde el hotel hasta Lincoln Road. Obviamente después de un par de cuadras caminando me di cuenta que era sólo una ilusión después de tanto aire acondicionado, seguía haciendo mucho calor. Pero no me arrepiento, fue muy entretenido! Pude ver un poco más del look de Miami, encontré que tenía un look medio retro, además la primera parte la hicimos por una especie de camino que hicieron a la orilla de la playa y bueno mientras caminas te encuentras con todo tipo de personajes, como un chico (que estaba en su mundo) y nos empezó a hablar de lo “good looking” que era  él, que porque nosotras nos maquillábamos tanto (nótese que andábamos con anteojos de sol y cero maquillaje), al comienzo era divertido y después se puso molestoso, así que cambiamos de vereda, pero seguimos encontrándonos con el por un rato, y cada vez que nos veía nos decía “Hey! Its you girls!” y se reía.

Lincoln Rd y Ocean Dr.
Lincoln Rd y Ocean Dr.

Bueno volviendo a la caminada, Lincoln Rd. es una calle, mayormente peatonal con tiendas y restaurants (a la que volvimos en la noche para comer algo), me gustó bastante. De ahí seguimos caminando hasta Ocean Drive, que queda al lado de la playa y está llena de restaurants más tipo bar, donde servían tragos en copones gigantes y al frente había un mini parque, donde hasta patinaban, como en las películas. Llegamos hasta donde estaba la casa de Gianni Versace  y donde fue asesinado en 1997.  Ese día después de comer nos tomamos unas copitas de champaña en el bar del hotel, fue de lo más entretenido ver la producción de la gente que iba! Me sentí cero producida jajajajaja  y esa fue mi última noche con la caro 😦 debo decir que fueron días geniales y me encantó haber compartido esa semana con ella.

La antigua casa de Versace.
La antigua casa de Versace.

Al día siguiente fue muy relax, un poco de piscina, pasteles con diseño y mucha conversa con la Caro hasta que fue la hora de despedirnos, ella partió al aeropuerto y yo me junte con la Hui (mi amiga del colegio que vive en Miami con su familia). Todavía me queda una semana más de verano antes de irme a Australia!

Postres con diseño y la última noche! Gracias amiga por todo!
Postres con diseño y la última noche! Gracias amiga por todo!

La siguiente semana fue un estilo completamente distinto y me sorprendí a mi misma! Ya se van a ir dando cuenta más adelante.